La estrategia de Indusplast ante un mercado más frío

 

El mercado de las piscinas cambió de ritmo. Después de un 2025 que había arrancado con buenos resultados, el negocio de Grupo Indusplast entró en 2026 en una dinámica mucho más irregular, condicionada por el consumo y, particularmente, por el clima. Sin embargo, lejos de frenar sus planes, la compañía cordobesa está aprovechando este escenario para ampliar su propuesta, sumar tecnología y abrir nuevos negocios alrededor de la piscina.

“Este año viene bastante más parado”, reconoce Mauro Piccini, CEO de Grupo Indusplast. Según explica, actualmente el volumen de ventas se encuentra entre 20% y 25% por debajo, aunque con una fuerte volatilidad mensual. “Hay meses, por ejemplo, que hemos cerrado 30% abajo. Es muy inestable”, describe.

El comportamiento del negocio tiene una particularidad: tres o cuatro días de calor pueden cambiar por completo los números. Agosto, por ejemplo, fue un buen mes, mientras que septiembre comenzó con menor actividad y luego volvió a recuperarse. “El problema es que por ahí tiene tres días de calor como pasó y el fin de semana se vendió un montón”, cuenta.

En ese contexto, la estrategia pasa por ampliar el negocio más allá de la venta de una pileta.

Más marcas y más puntos de venta. Grupo Indusplast trabaja actualmente con tres marcas de piscinas: Indusplast, Vitro y EcoSwim, dirigidas a diferentes segmentos de mercado. A eso se suma una red comercial que, según Piccini, ya alcanza entre 110 y 120 puntos de venta en todo el país.

Indusplast ocupa el segmento premium, mientras que Vitro y EcoSwim apuntan a otros niveles de precio. La compañía también está desarrollando Poolerie, una marca vinculada a accesorios y equipamiento para piscinas que busca convertirse en una plataforma para sumar productos de terceros. La lógica es ampliar el ticket del negocio y transformar a la empresa en un proveedor integral del universo piscina. En esa línea aparecen nuevos acuerdos con empresas internacionales.

Uno de ellos es con I-Garden, compañía especializada en tecnología para piscinas. También avanzan en un acuerdo con Gresmanc, de España, vinculada a pisos y productos tipo mosaico extrudado, además de negociaciones con una empresa brasileña especializada en tecnología para piscinas.

A eso se suma un acuerdo con Baby Safe para comercializar cercos de seguridad para piscinas a través de la red Indusplast y otro con Makinthal para productos químicos.

“Estamos haciendo ese tipo de acuerdos. Así que es un buen año en ese sentido”, explica Piccini. Y define el momento de la empresa en materia de vinculaciones como “uno de los mejores momentos de nuestra historia”.

La inversión que implica una pileta. En un mercado donde las familias evalúan cada gasto en dólares, Piccini observa que la pileta comienza a competir incluso con otros consumos asociados al ocio.

Su argumento es sencillo: una familia puede gastar entre US$7.000 y US$8.000 en unas vacaciones o destinar una cifra similar a una mejora permanente de su vivienda. “Prefieren pensar en esa plata en una obra, en una pileta que te queda, que te cambie la cara de la casa”, plantea.

Pero existe una diferencia importante entre Argentina y otros mercados. Según Piccini, una piscina de aproximadamente 6 por 3 metros puede venderse en el exterior entre US$12.000 y US$15.000, mientras que en Argentina la competencia lleva el precio a niveles mucho más bajos. “Acá en Argentina nos sacrificamos para venderla en 6.000”, resume, al explicar la presión sobre los precios del mercado local.

Ese diferencial es uno de los motivos por los cuales la exportación aparece como una oportunidad cada vez más concreta. Indusplast ya realizó envíos de piscinas al exterior y comenzó a testear productos en España. También hubo despachos hacia Estados Unidos e Inglaterra. La compañía apunta a aprovechar la diferencia de precios y, al mismo tiempo, ganar escala productiva.

Una pileta más chica y nuevos lanzamientos. Mientras trabaja sobre la expansión internacional, la empresa prepara nuevos productos para el mercado doméstico.

Piccini anticipó el lanzamiento de una mini piscina, además de otros productos que todavía no habían sido presentados al momento de la entrevista. La idea es aprovechar la próxima inauguración formal del local de Circunvalación para combinar la presentación del nuevo producto con una acción comercial.

Ese establecimiento pasó a concentrar operaciones luego del cierre de los locales de Villa Allende y Spilimbergo. El complejo cuenta con siete locales comerciales y forma parte de una estrategia que también tiene una pata inmobiliaria. La familia Piccini participa además de una sociedad que adquirió una manzana ubicada a unos 200 metros del complejo, donde proyectan construir otros 10 locales comerciales. En paralelo, la empresa trabaja en ampliar su capacidad logística en Malagueño. Está cerrando parte de la antigua fábrica para generar unos 2.000 m² de almacenamiento y avanza sobre un proyecto de aproximadamente 6.000 m².

El escenario, entonces, combina dos caras. Por un lado, un mercado doméstico más difícil y con consumidores más sensibles al precio. Por el otro, una empresa que busca aprovechar su escala, sumar productos y acuerdos y mirar cada vez más hacia afuera.

La pileta dejó de ser solamente una obra para el verano: para Indusplast, el próximo negocio pasa por construir alrededor de ella un ecosistema de productos, tecnología y servicios capaz de sostener el crecimiento incluso cuando el calor —y el consumo— no acompañan.

 

Fuente: www.gaf-franquicias.com
13 de Octubre de 2026